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La calidad del sueño


"Dormir es lo más misterioso que hacemos. Sabemos que es vital; solo que ignoramos exactamente por qué. No podemos decir a ciencia cierta para qué sirve el sueño, cuál es la cantidad adecuada para obtener la máxima salud y felicidad, o por qué algunas personas caen en sus brazos con facilidad mientras otras luchan perpetuamente para alcanzarlo. No hay ninguna parte del cuerpo que no se beneficie del sueño o no sufra por su ausencia. Si nos privan de él durante el tiempo suficiente, moriremos, aunque también constituye un misterio qué es exactamente lo que nos mata cuando no dormimos."


Así de enigmático e interesante comienza el capítulo 16: El sueño, del libro escrito por Bill Bryson, El cuerpo humano: guía para ocupantes. (Altamente recomendado).


Os dejamos algunas de algunas curiosidades interesantes que comenta sobre el sueño:


  • Una tercera parte de nuestra vida la dedicamos a dormir. Si tienes 65 años aproximadamente llevas durmiendo lo que llevamos de siglo XXI.

  • El sueño está asociado a numeroso procesos biológicos, como consolidar los recuerdos, restablecer el equilibrio hormonal, vaciar el cerebro de las neurotoxinas acumuladas y reajsutar el sistema inmunitario.

El sueños parece ser una puesta a punto nocturna del cuerpo. - Lore Frank
  • La cantidad de sueño necesaria, teóricamente, para una persona adulta mayor con más de 65 años rondará las 7 - 8 horas diarias de sueño.

  • Una noche de sueño normal se divide en varios ciclos, cada uno de los cuales consta a su vez de varias fases (cuatro o cinco, dependiendo del método de clasificación que se prefiera): Etapa de renunciar a la conscienica, sueño ligero pero reparador, sueño profundo y, la más conocida por todos, la fase de los movimientos oculares rápidos (REM) que es cuando experimentamos la mayor parte de nuestros sueños.

  • Los ciclos de sueño se repiten cuatro o cinco veces por la noche. Cada ciclo dura alrededor de 90 minutos, pero su duración exacta puede variar.

  • Por las noches estamos más agitados de lo que la mayoría pensamos. Una persona normal, como media, se da la vuelta o cambia significativamente su posición entre 30 y 40 veces en el transcurso de la noche.

  • Nos despertamos más de lo que pensamos. Los momentos de alerta y despertares breves que experimentamos durante la noche pueden sumar hasta un total de 30 minutos sin que seamos conscientes de ello.

  • Además del sueño nocturno normal, también nos permitimos dar alguna cabezada en horas de vigilia, en un estado conocido como hipnagogia, una oscura región situada a camino entre la vigilia y la inconsciencia, a menudo sin darnos cuenta de ello.

  • La relación entre el durmiente y el mundo exterior suele ser curiosa. Mientras dormimos puede que estemos muertos para el mundo exterior pero hay algún "centinela" en nuestro interior que toma nota de qué ocurre alrededor nuestra. Alguna parte de la mente durmiente debe estar haciendo un seguimiento del mundo real más allá del cráneo.

  • Los ojos contiene un tipo de célula fotorreceptora que existen simplemente para detectar la luminosidad, es decir, para saber cuándo es de día y de noche. La información recogida se transmite a dos diminutos paquetes de neuronas cerebrales que controlan nuestros ritmos circadianos. Son los despertadores del cuerpo: nos dicen cuándo es hora de levantarse y espabilar, y cuándo hay que considerar que es de día.

  • El periodo más largo que alguien ha pasado sin dormir de forma voluntaria se produjo en diciembre de 1963, cuando un estudiante de secundaria de San Diego de diecisiete años llamado Randy Gardner logró mantenerse despierto durante 264,4 horas (once días y veinticuatro minutos) en el marco de un proyecto escolar de ciencias.

  • El bostezo. Nadie sabe a ciencia cierta por qué bostezamos. Se ha sugerido que podría estar relacionado de algún modo con la eliminación del exceso de dióxido de carbono, aunque todavía nadie ha explicado cómo exactamente. Otra posibilidad es que introduzca una ráfaga de aire más fresco a la cabeza, lo que eliminaría ligeramente la somnolencia.


Si algo tenemos claro dentro de estas curiosidades es que el sueño es reparador, reconfortante y muy necesario para la práctica del bienestar para una óptima calidad de vida relacionada con un envejecimiento activo.

Antes de proponer píldoras para la mejora de la calidad del sueño, necesitamos establecer un punto de partida. ¿Sabéis cuál es verdad?. De eso trata la tarea de hoy.


Tarea: Conoce la calidad de tu sueño. Os lanzamos un sencillo test desarrollado por el Laboratorio de cronobiología de la Universidad de Murcia donde podréis calcular la calidad del sueño a través de cuestiones donde se te preguntará por tus hábitos de sueño durante el último mes. En las respuestas deberás reflejar cuál ha sido tu comportamiento durante la mayoría de los días y noches del pasado mes.


Al final obtendrás los resultados. ¡Vamos!



COMENZAR TEST CALIDAD DE SUEÑO


En entradas lanzaremos píldoras concretas para ver qué medidas podemos aplicar a lo largo del día para la mejora de los datos que obtengamos, de esa calidad de sueño.


Si os apetece comentamos en el apartado de abajo qué os ha parecido esta entrada, cuál es vuestra calidad de sueño, qué curiosidad de ha resultado más "curiosa".


¡Y recuerda!. Practica tu bienestar a través del envejecimiento activo.

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